jueves, 18 de diciembre de 2008

Transformaciones



Transformaciones

*por Jorge Degui

¿Qué es una silla, qué es una mesa, qué es un sillón, quién los inventó? Podríamos decir que una silla es lo que sirve de asiento para una persona, que puede tener cuatro patas, tres, dos, sólo una o ninguna. Ser de morfologías múltiples: cuadrada, oval o irregular. De distintos materiales: madera, hierro, plástico o caña. De estilos diversos: rústica, clásica, art decó o post moderna. Podemos categorizarla con nuestras manos como suave, rugosa o áspera. En tal caso cualquier, cosa donde nos sentemos puede ser una silla. Es más, si nos sentamos en una mesa pequeña, la podemos sentir como una silla. Y la mesa dejar de ser por un momento un mueble con patas y superficie plana, que se utiliza para apoyar objetos. Acaso con algunas reformas, sin que supere los 80 cm de altura para que pueda pasar por las puertas, la transformamos en un asiento cómodo con respaldo, brazos y lo llamamos sillón. A estas alturas, la confusión de funciones y formas, es sólo un detalle. Quizá haya sido, la necesidad de sentarse, de apoyar objetos y dar un orden cómodo al hábitat, lo que en un principio motivó a los primeros diseñadores, hombres y mujeres comunes, a darles formas a estas necesidades. En la antigüedad, una silla pudo ser una piedra donde alguien se sentó, se sintió cómodo y la adoptó. Y una mesa, una piedra más grande, donde se apoyaron los primeros utensilios. La humanidad ha ido tallando la naturaleza, trasformándola, conceptualizando funciones y poniéndoles nombres: Asiento, silla común, plegable, tijera, reclinable, de oficina, de bar, butaca, butacón, sofá, sillón, sillón cama, cama de dos plazas, mesa de luz, velador, araña, lámpara de pié, mesa ratona, de comedor, de cocina, de jardín, de juego, de apoyo, mesada, estantes y objetos varios. En fin, ideas conceptuales con que inteligimos distintos elementos en nuestro mundo cotidiano. Quizá en principio, una idea es lo que genera a las cosas o es una operación simple de la mente o sólo el nombre para nombrarlas. Como sea, con cosas o con conceptos, intervenimos un lugar, lo hermoseamos, adornamos, mezclando lo diverso con cierto arte, de modo que compongan una sola cosa, dándole personalidad. Objetos y muebles transforman una casa. ¿En qué momento la “Singer” se transformó en una mesa de apoyo? Más aún, cuándo el objeto se transforma en mueble o el mueble se exhibe como objeto. Todo está en la inspiración de nuestra mirada.
El Diseñador Martín Churba, desafió el camino del diseño tradicional y se atrevió a realizar una campaña diseñada para Easy, partiendo de la resignificación de elementos. Vale decir, cambiarles la función original a objetos simples y atractivos que se encontraban en las góndolas de ese homecenter. Afirmando que se puede diseñar a partir de la resignificación de lo existente. Así surgieron ideas creativas y hasta humorísticas como: la LámparaCesto, el FloreroTubo, el LapiceroLadrillo y el ModularEscalera. Mirando con otra mirada, prescindiendo de la función, se puede llegar a diseñar con el mismo objeto otorgándole otra función. Es ahí donde un cesto dejó de ser un cesto y se transformó en lámpara. El tubo se volvió florero. El ladrillo no será parte de una pared, porque ahora es lapicero y nadie subirá la escalera porque ahora es un modular para libros y objetos.
El Estudio de los Diseñadores Federico Churba y Patricio Lixklett, nos propone la generación de muebles, luminarias y objetos producidos por la tradicional técnica del mimbre en un material poco convencional para el diseño, pero común en el agro como el alambre plástico. La comunión de una técnica ancestral y material del presente. En el campo, el alambre sintético que sustituye al metálico, es más duradero, más resistente a la corrosión, a los rayos ultravioletas y no lastima a los animales. Partiendo de estas premisas, afirman: “en otro rincón de nuestro país, artesanos que trabajan de forma independiente o agrupados en cooperativas, tejen el mimbre dando forma a diversos productos utilitarios que constituyen parte de la cultura objetual local. Desde nuestro lugar de diseñadores, encontramos en la mezcla de estos factores un campo de acción en el que expresarnos. Creamos una línea de productos para el ámbito doméstico que aprovecha las cualidades de un material aplicado a una función diferente: investigamos la técnica del tejido hasta llevarla a su máxima expresión y desarrollamos una serie de asientos, mesas, lámparas y objetos que se autosoportan. El tejido abandona su antigua función de revestir y cobra protagonismo desde la estructura”.

Sus diseños se pueden aplicar en distintos ambientes. Las formas orgánicas y simples en colores variados pueden convivir interactuando con otras o integrarse a una escenografía minimalista, enriqueciéndola. Es interesante experienciar la sensación de sentarse en una donna. Transmite otra forma de descanso, otro modo de sentarse, de desparramarse, de atreverse a abandonar el cuerpo en un formato no tradicional. Las mesas bajas resueltas en tres patas anchas oblicuas dan gran seguridad visual y las luminarias siempre protagonizan el espacio distribuyendo una luz encapsulada que se escapa desde la trama.
Todos podemos diseñar, cambiar las funciones, los lugares, los colores, las formas, las sillas, las mesas y los sillones. O armar con ellos espacios distintos y divertidos. Podemos diseñar a partir de lo que ya está hecho, de un sueño, de un dibujo y hasta de un acto fallido. La inspiración no tiene límites, la creatividad tampoco. Hay que dar rienda suelta a la imaginación y atreverse a desandar los caminos de siempre, inclusive para desafiar nuestra mirada en la observación de formar nuevas. Es interesante preguntarse cuándo una mesa deja de ser mesa para ser silla o ser simplemente un fascinante sillón de vanguardia con materiales tan simples como inéditos. Transformar la naturaleza y las funciones de las cosas ha sido una tarea humana que se ha repetido desde los comienzos mismos de la humanidad. Si agudizamos esta capacidad, entonces estamos en presencia de un nuevo creativo. Todos podemos hacerlo. Y saben qué, ahí firmamos con eso que está tan de moda: Diseño de autor.

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