martes, 7 de julio de 2009

Guantes


Guantes

Todavía recuerdo las palabras del profesor Cambiasso: “Usté m´hijito, tiene cara´e campión. Pongasé mis guantes”. Tuve que soportar la mirada de los otros revoloteando mi espalda. ¡La puta, qué bueno que era en ese tiempo! Tenía amor al boxeo. Ni dinero ni fama. Amateurs nos decían. Y ese cartel en la esquina que me quedó fijo en la memoria: “El próximo sábado 27 de julio a las 16:30 hs. en el Almagro Boxing se realizarán las exhibiciones a beneficio de los niños del Garraham”. ¡Ja! ¡Qué año, qué lucha! ¡Qué paliza! Me la jugué con todo con ese gringo. Por mí y por los chicos. No tenía la guardia de Tyson, pero me la creía. Fui sincronizado, buen giro de cadera y hombro adelantado. Ni mosca, ni gallo, ni pluma, ni welter junior. Era yo con lo que tenía: 79 Kg ., mente positiva dentro y fuera del ring. Cambiasso marcó mis primeros pasos. No sabía de literaturas, pero era un intuitivo absoluto para el pugilismo. Enseñaba con la mirada y la confianza. Me decía: “no dudés, hacélo nomás”. Así fue que llegué al primer título. Nada me paraba. Todo me salió bien en el box. Y la vida la llevé cómoda todos estos años.
Pero un día paré. Ya no tuve ganas de hacer nada. Disparé puñetazos al vacío, como el último eslabón de movimientos que escapan del cuerpo y no van a ninguna parte. Ni me acordé de la cara de "campión". Me volví errático. Se diluyeron mis fuerzas completas. Desvié el golpe del objetivo. Antebrazo, muñeca y puño me jugaron en contra. Me hartó el mensaje, me saturé, desbordé, caí afuera del cuadrilátero. Subí al ring de la ilusión compartida y me pegó fuerte. Me pegó el paco en las villas, la raya de la blanca, la línea editorial, la trata de esclavas, los “violetas” libres, el yuyo verde, la paridad del dólar, los hospitales periféricos, el poder centralizado, la oposición sin plan, las familias sin pan, el voto adelantado, la iglesia retrasada, los cortes de los pobres, las comitivas de los ricos, el oficialismo individualista, el capitalismo globalizado, la república perdida, la inseguridad encontrada, el mosquito egipcio, la gripe del pájaro, la estacional, la porcina, la deuda externa, la interna y la queja eterna. Impacté mis nudillos en la bolsa y por un tiempo me tiré al camastro de la frustración.
Ayer despedí a Cambiasso; se lo llevó esa gripe de mierda.
Ahora pelearé por usted Maestro, pero lo haré con MIS GUANTES.

Iván Kick Boxing Orpaco

domingo, 5 de julio de 2009

El amor

El amor

Mancha de coraje

Furia sostenida, sopa de tabúes

Castidad farsante, sospecha miserable

Ratones explosivos, cachetada caliente

Fiebre que bulle, burbujas deshechas

Hilachas punzantes, estacas que perforan

Cópula efímera, temporal con melodía

Cántico del Altísimo, interior sin ataduras

Nudo del habla, boca sazonada

Sabor de mil mieles, dulzores ventilados

Éter vulnerable, fragilidad inconsciente

Colectivo de sueños, letargo de fantasías

Entelequia visceral, intenso bocado

Exquisito sacrificio, entrega sin linde

El amor es eso y también

Sustancia, emoción, vínculo

Estímulo, aliento, locura

Búsqueda, epopeya, deseo

Entonces el amor es sólo palabra

Entonces me niego a nombrarlo